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72 preguntas para mi pareja, de las fáciles a las sinceras

Las mejores preguntas para tu pareja son las que caben en el momento: el tráfico de regreso, el desayuno, el chat del mediodía, la noche en el sillón. Aquí hay 72, ordenadas por situación y ánimo, de las fáciles a las sinceras. Hazlas de una en una, máximo tres, y contesta tú también.

Equipo Twosies ·

Dos personas caminando por una calle tranquila al anochecer bajo faroles encendidos, vistas de espaldas, cabezas vueltas una hacia la otra, manos casi rozándose.

En el carro o en el Uber, con veinte minutos por delante

Respuestas cortas, nada pesado. Haz una y contesta tú también. Si están empezando a salir, mejor las preguntas para conocer a alguien.

  • En el semáforo nos ofrecen cargadores, chicles y una sombrilla. ¿Qué es lo más raro que has comprado por la ventana del carro?
  • Pasamos frente a un salón de fiestas con globos en la puerta. ¿Cuál fue la mejor fiesta a la que fuiste y qué la hizo buena?
  • Vamos camino al almuerzo del domingo en casa de tu familia. ¿Qué plato esperas que haya en la mesa?
  • En la radio, el locutor dice que la avenida está colapsada. ¿Cuál es tu atajo secreto, el que juras que siempre funciona?
  • Se prende la luz de la gasolina. ¿Llenas el tanque cuando va por la mitad o esperas hasta la reserva?
  • En la esquina hay un puesto de jugos naturales. ¿Qué jugo o licuado de tu infancia pedirías ahora mismo?
  • Un carro nos pasa con una tabla de surf en el techo. Si el próximo fin de semana largo fuera mañana, ¿a qué playa nos iríamos?
  • Pasamos frente a la oficina donde trabajabas antes. ¿Qué extrañas de ese lugar y qué no extrañas para nada?
  • Estamos estacionados esperando a que tu hermana baje. ¿Qué te dio risa esta semana que todavía no me contaste?

Anna: Íbamos al cumpleaños de mi abuela, con el pastel en las piernas y el tráfico detenido, y le pregunté a Sam si pensaba en mudarnos a otra ciudad. Se puso pálido. Cambié de pregunta: “¿Cuál es tu atajo secreto para salir de aquí?” Me explicó tres rutas, y en la tercera dijo: “Por este barrio podríamos vivir”.

En el desayuno, antes de que arranque el día

En la mañana nadie quiere discursos: una pregunta, sobre hoy. ¿Sin ideas? La baraja de preguntas para parejas tiene 25 cartas en la app.

  • La cafetera todavía está sonando. ¿Qué parte de hoy te emociona, aunque sea un poco?
  • Hay huevos revueltos y pan tostado en la mesa. ¿Qué desayunaban en tu casa los domingos?
  • El pronóstico dice 30 grados a mediodía. ¿Cómo sobrevives un día así en la oficina?
  • Es viernes y ya huele a fin de semana. ¿Qué plan para esta noche ya tienes en la cabeza?
  • Te sirves la segunda taza de café. ¿Con quién vas a almorzar hoy? ¿Te da gusto?
  • Las plantas de la ventana piden agua. ¿Qué tarea pequeña de hoy te va a dar más gusto tachar?
  • Te estás peinando frente al espejo del baño. ¿Qué canción tienes pegada en la cabeza esta mañana?
  • Afuera pasa el vendedor de pan con su bocina. ¿Qué antojo de la calle te recuerda el barrio donde creciste?
  • Faltan diez minutos para salir y nadie encuentra las llaves. ¿Qué cosa nunca dejas en casa, además del celular?

A mitad del día, cada quien en su lado de la ciudad

Un mensaje, una foto o un audio corto alcanzan; un sticker también es respuesta. Hay más listas en nuestros artículos.

  • En la oficina organizan el amigo secreto de diciembre. ¿Quién te tocó y qué le vas a regalar?
  • Te agendan una reunión a las cinco y media de un viernes. Del uno al diez, ¿cuánta paciencia te queda hoy?
  • En el grupo de amigos están armando una parrillada para el sábado. ¿Qué llevamos nosotros?
  • Te llega un audio de cuatro minutos de tu mejor amigo. ¿Cuál es el audio más largo que te han mandado y lo escuchaste completo?
  • En el gimnasio nuevo de tu cuadra hay clase de prueba gratis. ¿Qué actividad te animarías a probar?
  • Llevas media hora en la fila del banco. ¿Qué es lo más absurdo que has visto en una fila?
  • Tu mamá te reenvía otro video de recetas al mediodía. ¿Cuál de esos videos terminaste cocinando de verdad?
  • A media tarde el sol entra de lado por tu ventana. ¿Qué fue lo mejor que viste hoy camino al trabajo?

En la noche, cuando la casa se calma

La noche aguanta más. Empieza por arriba y baja solo si la conversación lo pide. Cualquiera puede saltarse cualquier pregunta.

  • Estamos en el sillón con un té. ¿Qué fue lo mejor que te pasó hoy?
  • Ya lavamos los platos y empieza la serie. ¿Qué personaje invitarías a cenar a la casa?
  • Abres la app de delivery y no te decides. ¿Qué pides cuando quieres consentirte?
  • Por la ventana se escucha la fiesta de alguien en el barrio. ¿Qué canción no podía faltar en las fiestas de tu adolescencia?
  • Mañana hay que madrugar, pero nadie se mueve. ¿Qué comida de tu casa quieres aprender a hacer igualita?
  • Por fin cerraste la laptop. ¿Quién del trabajo te echó una mano hoy y cómo?
  • Te llega un mensaje del grupo de excompañeros del colegio. ¿A quién de ese grupo te gustaría ver más seguido?
  • Se apaga la luz del techo y queda solo la lámpara. ¿Qué hiciste este mes que te dio orgullo, aunque sea algo chiquito?
  • La conversación se va apagando sola. ¿Qué decisión estás pensando tomar, aunque sea pequeña?
  • Ya es tarde y nadie quiere dormir. ¿Qué quieres para ti este año, aparte del trabajo y la familia?

Sam: Un martes, mientras yo secaba los platos, Anna me preguntó si me veía con ella a los sesenta. Me quedé con el plato en la mano. La noche siguiente me preguntó qué comida de mi casa quería aprender a hacer igualita. Le hablé media hora del caldo de mi abuela, y en algún momento dije: “Cuando tengamos sesenta, esto lo hacemos los domingos”.

Sobre ustedes dos: la historia hasta hoy

No es un examen: es su historia, lo que ya es de los dos. Cuenta tu versión también.

  • En una sobremesa alguien pregunta cómo nos conocimos y cada uno lo cuenta distinto. ¿Qué detalle cuentas siempre que a mí se me olvida?
  • Pasamos por el café de nuestra primera salida, que ahora es una tienda de celulares. ¿Qué recuerdas de esa tarde?
  • El celular suena con una llamada mía. ¿Cómo tienes guardado mi número y cuántas veces lo has cambiado?
  • Una amiga pregunta quién organiza nuestros viajes. ¿Cómo quedó ese reparto entre nosotros y desde cuándo?
  • En nuestra primera mudanza, el sillón no entraba por la puerta. ¿Qué mudanza nuestra cuentas siempre entre risas?
  • Llega diciembre otra vez. ¿Cuál ha sido nuestra mejor Navidad o Año Nuevo y qué la hizo buena?
  • Pasamos por el parque donde nos quedábamos hablando hasta tarde. ¿Qué lugar de la ciudad sientes que ya es nuestro?
  • En la galería del celular aparece nuestra primera foto juntos. ¿Quién la tomó y qué pasó justo después?
  • En una boda, el animador pregunta a las parejas quién dijo “te quiero” primero. ¿Cómo fue en nuestro caso, según tú?

Sobre el próximo año y los que siguen

Empieza por el próximo año; quien pregunta contesta primero. Para ir más hondo, la baraja de preguntas profundas para parejas sigue desde aquí.

  • En el trabajo piden elegir las vacaciones del próximo año. ¿Qué semanas apartamos antes que nadie?
  • Sale el calendario de feriados del próximo año. ¿Qué fin de semana largo se vuelve viaje y a dónde?
  • En el trabajo ya hablan del cierre de año. ¿Qué meta del próximo año es tuya y cuál es de los dos?
  • Un amigo se fue a vivir a otro país y sube historias todos los días. Si viviéramos fuera un año, ¿a dónde nos iríamos?
  • Un compañero sacó su primer carro a crédito. ¿Qué compra grande quieres hacer en los próximos dos años?
  • En una parrillada, los amigos comentan dónde estará cada uno en cinco años. ¿Dónde quieres estar trabajando: en el mismo lugar, en otro o por tu cuenta?
  • Tus abuelos celebran 50 años de casados con baile y pastel de tres pisos. ¿Cómo te imaginas una celebración nuestra dentro de muchos años?
  • Aparece un anuncio de fondos de pensiones en la tele. ¿A qué edad te gustaría dejar de trabajar todos los días, si el dinero alcanzara?
  • Tus papás hablan de vender la casa e irse a un lugar más tranquilo. Cuando sean mayores, ¿qué tan cerca de ellos quieres vivir?

Anna: En la sobremesa del domingo, mi tío preguntó por la boda, y yo, nerviosa, le pasé la pregunta a Sam: “Sí, ¿cuándo?”. Mal momento y peor público. Esa noche, en casa, le pregunté a qué playa quería ir el próximo fin de semana largo. Hablamos una hora de Cartagena, y de paso, de con quién queremos pasar los próximos veinte años.

Lo que siempre posponen: dinero, casa, quién hace qué

Estas conversaciones siempre quedan para “algún fin de semana”. Una a la vez, en un día tranquilo; “¿lo vemos después?” vale si ese después tiene fecha. Esto no es terapia: si en casa no te sientes a salvo o la situación ya es una crisis, comunícate con los servicios de emergencia de tu país o con la línea de atención a la violencia familiar.

  • Llega el aviso de aumento del alquiler para enero. ¿Prefieres vivir cerca del trabajo pagando más o más lejos con más espacio?
  • Mi familia avisa que viene de visita una semana entera. ¿Cuántos días de visita aguantas sin estrés?
  • El sábado arranca con la casa patas arriba. ¿Qué tarea de la casa te sale bien y cuál siempre dejas para después?
  • Pagamos el internet desde el celular en dos minutos. En la casa de tu infancia, ¿quién se encargaba de las cuentas y cómo era el ambiente ese día?
  • En casa de tus papás, cada quien tenía su papel en la comida del domingo. ¿Quién cocinaba, quién lavaba y qué de eso quieres repetir aquí?
  • El grupo familiar de WhatsApp opina de todo. ¿Cuánta familia quieres en nuestro día a día: comida cada domingo, visitas de vez en cuando o solo fechas especiales?
  • Unos amigos gastaron en su boda lo que cuesta un carro. ¿Cuánto crees que vale la pena gastar en una celebración?
  • Tus papás ofrecen ayudar con el pago inicial de un departamento. ¿Qué piensas de aceptar dinero de la familia: sin problema, solo prestado o nunca?
  • La app del banco avisa: cuota 7 de 12. ¿Hay alguna cuota o deuda que quieras contarme, cuando sea buen momento?

Sam: Anna me preguntó cuánto ganaba exactamente justo cuando llegó el recibo de la luz más caro del año. Pésimo momento. Días después me preguntó cuántos días de visita de su familia aguanto sin estrés. Dije “cuatro” muy serio, nos reímos, y de ahí pasamos a cómo repartimos los gastos. Hablamos de dinero sin que nadie se tensara.

Cuando quieres que tu pareja note que le prestas atención

La pregunta misma muestra que prestas atención. Con una al día alcanza.

  • Andas con un libro nuevo en la mochila. ¿De qué trata? ¿Te está gustando?
  • En la ventana cuidas una planta de albahaca como si fuera una mascota. ¿Cómo se llama y de dónde salió la idea?
  • Hace semanas me comentaste que querías volver a jugar fútbol los domingos. ¿Cómo va eso y cómo te ayudo?
  • Empezaste a salir a caminar después de cenar. ¿Por dónde vas y qué ves en el camino?
  • Tienes un corte de pelo nuevo y todavía no te dije nada: te queda muy bien. ¿Quién te lo hizo? ¿Te gustó?
  • Es viernes y la semana terminó. ¿Qué fue lo más amable que alguien hizo por ti, aunque fuera sostenerte la puerta?
  • Pasaste el sábado entero arreglando la llave del lavamanos. ¿Qué tenía? ¿Quedó bien?
  • En tu escritorio apareció una foto enmarcada nueva. ¿De dónde es y cómo fue ese día?
  • Después de hablar con tu mamá por teléfono, te quedaste un rato en silencio en la cocina. ¿Cómo está ella, de verdad, y cómo te dejó esa llamada?

Si la noche se pone seria sola, las preguntas incómodas para parejas van más a fondo. Y cuando se acaba el tema, hay ideas de de qué hablar con mi novia.

Preguntas frecuentes

¿Qué preguntas de todos los días le puedo hacer a mi pareja?

Preguntas cortas sobre hoy: qué salió bien, qué te dio risa, con quién almorzaste, qué plan tienes para la noche. Se contestan en diez segundos y los mantienen al tanto de la vida del otro, así nunca empiezan de cero cuando llega una conversación más grande.

¿Cuántas preguntas hacer en una sola conversación?

Tres como máximo, y muchas veces con una basta. Una buena respuesta merece otra pregunta sobre lo que acaban de contarte, y eso vale más que el siguiente punto de la lista. Si te descubres leyendo la lista mientras tu pareja habla, guárdala.

¿Qué hago si mi pareja no quiere contestar?

Déjalo pasar, de verdad. Un "no pasa nada, otro día" y una pregunta ligera después bastan. No vuelvas al mismo tema esa noche. Insistir convierte la pregunta en examen, y muchas veces lo que hoy queda sin respuesta aparece solo una semana después, en el carro o en la cocina.

¿Cuándo conviene preguntar cosas más serias?

En días tranquilos, con el estómago lleno y sin prisa. Cansancio, hambre o una discusión reciente son el peor momento. Una noche calmada a la semana o una caminata el domingo funcionan mejor que una charla seria de la nada. Las preguntas chicas de cada día hacen que las grandes suenen naturales.

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