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70 preguntas para saber qué tanto conoces a tu pareja

Para saber qué tanto conoces a tu pareja, lo mejor es jugar: cada quien escribe su respuesta y lo que cree que contestará su pareja, y después comparan. Estas 70 preguntas salen de escenas concretas, como el bus nocturno, la bolsa de papas fritas o un temblor de madrugada. Cuando una apuesta falla, empieza lo mejor de la noche.

Equipo Twosies ·

Dos personas en una mesa con papelitos doblados, un bolígrafo y dos tazas entre ellas.

Cómo jugar: dos papelitos y la cuenta de puntos

Necesitan dos bolígrafos, unas hojas recortadas y unos veinte minutos sin la tele encendida. Uno lee la pregunta en voz alta. Cada quien escribe en su papel dos cosas: su propia respuesta y lo que cree que va a contestar su pareja. Doblan los papeles y los abren a la vez.

Cada apuesta correcta suma un punto. Lleven la cuenta en una esquina de la hoja, pero sin tomárselo demasiado en serio: quien pierde suele llevarse las mejores historias. Cuando una apuesta falla, pidan el cuento completo antes de seguir.

Respondan con la vida real, no con la versión de catálogo. Si alguien dice que se levanta temprano pero apaga la alarma tres veces, que escriba las tres veces. Para una ronda rápida en un solo celular está el quiz de pareja; si quieren preguntas abiertas para charlar más largo, prueben las preguntas para parejas, y hay más listas para dos en los artículos.

Mañanas de fin de semana y las costumbres que solo se ven de cerca

  • Sábado a las ocho y el vecino pone música a todo volumen. ¿Golpeas la pared, te pones audífonos o te rindes y empiezas el día?
  • Domingo y alguien más cocina el desayuno. ¿Cómo pides los huevos: revueltos, fritos, duros o en omelette?
  • Te despiertas con el pelo hecho un desastre. ¿Lo arreglas antes de que alguien te vea o te da igual?
  • La lavadora terminó hace una hora. ¿Tiendes la ropa enseguida o queda ahí adentro hasta la noche?
  • Te toca preparar el café. ¿Cafetera italiana, filtro, prensa o instantáneo, y con cuánta azúcar?
  • Domingo en casa con ropa cómoda. ¿Qué camiseta vieja usas, y de dónde salió?
  • Tus papás llaman por videollamada a las diez de la mañana. ¿Contestas en pijama, con la cámara apagada o devuelves la llamada más tarde?
  • Toca limpiar la casa. ¿Por dónde empiezas, y con qué música de fondo?
  • Pasas por la panadería del barrio el domingo. ¿Qué pides además del pan?
  • Domingo de fútbol. ¿Lo miras, lo juegas o ni te enteras de quién jugó?

Anna: Aposté a que Sam mira el fútbol del domingo en el sofá. Escribió “lo juego”. Resulta que desde marzo juega con los del trabajo y vuelve “de comprar pan” con las rodillas raspadas.

Comida, cocina y las noches en el sofá

  • Abres una bolsa de papas fritas. ¿Te la comes entera o la cierras a la mitad para mañana?
  • Llega la pizza. ¿Qué haces con los bordes: los comes, los dejas o los mojas en salsa?
  • Cocinas pasta. ¿Cuánta sal le pones al agua, y cómo sabes que está lista?
  • Compras del mes en el supermercado. ¿Qué producto termina en el carrito aunque no esté en la lista?
  • Visitas a tu familia. ¿Qué plato pides que te cocinen sí o sí?
  • En la heladería hay cuarenta sabores. ¿Pruebas uno nuevo o pides el de siempre, y cuál es?
  • Ves una receta en un video y decides intentarla. ¿Cuántas veces la cocinas antes de olvidarla?
  • Película en el sofá después de cenar. ¿En qué minuto te gana el sueño?
  • Te regalan una caja de chocolates. ¿Cuántos quedan al día siguiente?
  • Rompes un huevo y cae un pedacito de cáscara. ¿Lo sacas con los dedos, con una cuchara o con otra cáscara?

El celular, los chats y cómo se escriben

  • Mi número en tu celular. ¿Con qué nombre está guardado, y lleva emoji?
  • Tu tía manda un sticker rarísimo en el grupo familiar. ¿Lo guardas, respondes con otro o lo dejas pasar?
  • Algo te da mucha risa en un chat. ¿Cómo lo escribes: jajaja, jsjs, un emoji llorando de risa o un audio riéndote?
  • Mirando el perfil de alguien, le das “me gusta” sin querer a una foto de hace años. ¿Qué haces: lo quitas rápido, lo dejas o cierras la app y finges que no pasó?
  • Alguien del trabajo te escribe un domingo por la tarde. ¿Respondes, dejas el visto o esperas al lunes?
  • Tu celular tiene la pantalla rota hace meses. ¿Cuándo lo cambias de verdad: en la próxima oferta, cuando ya no se lean los mensajes o nunca?
  • El celular avisa que no queda espacio. ¿Qué borras primero: fotos, apps, videos o nada, y vives con el aviso?
  • Una visita te pide la clave del wifi. ¿Te la sabes de memoria o vas a mirar debajo del módem?
  • Subes una historia. ¿Qué suele aparecer ahí: comida, paisajes, mascotas o memes?
  • Mandas un mensaje al chat equivocado. ¿Qué haces en los primeros diez segundos?

Sam: Escribí que Anna me tenía guardado como “Sam”, a secas. Me mostró la pantalla: “Sam pizza”, con el emoji, desde la segunda cita. Ni me acuerdo de esa pizza. Ella sí.

Buses, aeropuertos y cómo te mueves en una ciudad nueva

  • El bus nocturno sale a las once. ¿Duermes, miras películas o vas toda la noche mirando por la ventana?
  • Tienes un viaje el viernes. ¿Cuántos días antes armas la maleta?
  • Vuelo a las siete de la mañana. ¿Llegas al aeropuerto con tres horas de margen o con el tiempo justo?
  • Parada en la ruta para comer algo. ¿Qué pides en el puesto del camino?
  • En una ciudad donde eres turista alguien te pide indicaciones. ¿Le explicas con seguridad, aunque no sepas, o confiesas que tampoco eres de ahí?
  • Antes de viajar al extranjero. ¿Llevas efectivo o todo con tarjeta?
  • Alguien propone salir a las cinco de la mañana para ver el amanecer desde un mirador. ¿Te sumas o te quedas durmiendo?
  • Revisas las fotos al volver. ¿Qué hay más: paisajes, comida o selfies?
  • Pierdes el vuelo de conexión. ¿Qué haces primero?
  • Alguien del lugar te recomienda un sitio para comer que no aparece en ningún mapa. ¿Vas?

Miedos, pequeñas alegrías y el día en que todo sale mal

  • Tiembla de madrugada. ¿Qué haces primero?
  • Un mosquito zumba en tu oreja a las tres de la mañana. ¿Lo cazas, te tapas la cabeza o te rindes?
  • Ves un arcoíris doble al salir del trabajo. ¿Le tomas foto, y a quién se la mandas?
  • Mañana tienes que hablar en público. ¿Cómo pasas la noche anterior?
  • En el parque de diversiones está la montaña rusa más alta. ¿Subes?
  • Te cortan el pelo mucho más corto de lo que pediste. ¿Lo dices en la peluquería o sonríes y pagas?
  • Se te olvida el cumpleaños de un amigo cercano. ¿Cómo lo arreglas al día siguiente?
  • Un perro grande se te acerca suelto en el parque. ¿Qué hace tu cuerpo?
  • Llega el primer sueldo con aumento. ¿En qué te das un gusto?
  • No recuerdas dónde dejaste el auto en un centro comercial enorme. ¿Cuál es tu plan?

Anna: En el temblor aposté a que Sam sale corriendo a la calle. Escribió “busco a Anna”. Me tocaba anotar el punto y no pude, me quedé un rato callada.

Antes de nosotros: infancia, colegio y los primeros pasos

  • Suena el timbre del recreo. ¿Qué llevabas para comer, o qué comprabas en el quiosco?
  • El uniforme del colegio. ¿Qué parte odiabas?
  • El álbum del Mundial de cuando tenías once años. ¿Lo llenaste, y qué jugador te faltó?
  • Volvías del colegio y prendías la tele. ¿Qué serie animada veías?
  • Fiesta de graduación. ¿Con quién bailaste la primera canción?
  • Llegan las calificaciones del colegio. ¿En qué materia sacabas la mejor nota?
  • La primera vez al volante. ¿Quién te enseñó, y qué pasó?
  • En la casa de tus abuelos había un mueble que nadie tocaba. ¿Qué guardaba?
  • Tu primer concierto. ¿De quién era, y con quién fuiste?
  • La carrera que casi estudias. ¿Cuál era?

Planes y sueños que se dicen en voz baja

  • Te ganas la lotería. ¿Qué es lo primero que dejas de hacer?
  • La casa de tus sueños tiene un detalle que no se negocia. ¿Cuál es?
  • Un viaje largo con mochila, algún día. ¿Por dónde pasa?
  • Un idioma que quieres aprender. ¿Cuál, y para hablar con quién?
  • Si pusieras un pequeño negocio, ¿qué venderías?
  • Tus cuarenta años. ¿Cómo se celebran?
  • Un deporte extremo que quieres probar. ¿Cuál es?
  • Si escribieras un libro, ¿de qué sería?
  • Una casa en el campo con gallinas y una huerta. ¿Es tu sueño o tu pesadilla?
  • Una costumbre solo nuestra, una vez al año. ¿Cuál inventarías?

Sam: En el libro aposté a “novela policial”. Anna escribió “las recetas de la abuela, con fotos de su cocina”. Ya tiene tres pasadas a limpio en una carpeta del celular. Yo voy a probar todas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se juega a qué tanto conoces a tu pareja?

Uno lee la pregunta en voz alta. Cada quien escribe en su papel dos líneas: su propia respuesta y su apuesta sobre la respuesta de su pareja. Muestran los papeles al mismo tiempo. Cada acierto suma un punto, y cada error se conversa antes de pasar a la siguiente.

¿Cuántas preguntas conviene jugar en una noche?

Diez o quince como máximo. Más allá, la atención baja y las apuestas salen en automático. Una buena idea es jugar una sección por noche: hoy la cocina, mañana los viajes. Si un error se convierte en una charla de una hora, mejor todavía.

¿Qué hago si mi pareja falla casi todas?

Nada grave. Los gustos y las rutinas cambian sin aviso, y la imagen que guardamos del otro suele ir un par de años atrasada. Pide la versión actual, sin discutir quién tiene razón. Un error bien conversado vale más que diez aciertos.

¿Sirve para parejas que llevan muchos años?

Sí, y muchas veces sorprende más. Después de años juntos uno deja de preguntar porque cree que ya sabe, y justo ahí se esconden los cambios: otro café, otra serie, otro sueño. Jugar una noche alcanza para ponerse al día.

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