Antes de pedir, con el menú todavía abierto
Los primeros minutos son sobre hoy, no sobre la vida entera: el camino, el día, el menú que tienen en la mano. (Verse en un lugar con gente es buena idea, y “prefiero no contestar” es una respuesta completa, para los dos.)
- El metro venía lleno y llegaste con el tiempo justo. ¿Qué venías escuchando en el camino?
- El menú es un código QR pegado en la mesa. ¿Lo lees feliz en el celular o extrañas el menú de papel?
- La limonada viene en cinco versiones: de coco, de hierbabuena, de mango, de fresa y la normal. ¿Cuál pides?
- Traes la laptop en la mochila, directo del trabajo. ¿Hoy trabajaste desde la casa o en la oficina, y cuál te gusta más?
- Hablaron tres días por la app antes de verse. ¿Qué foto de tu perfil te costó más intentos?
- El mesero pregunta si quieren algo para empezar mientras deciden. ¿Eres de pedir una entrada para compartir o vas directo al plato fuerte?
- Elegiste tú el lugar. ¿Cómo lo encontraste: te lo recomendaron, lo viste en el mapa o ya habías pasado por aquí?
- Te cuento que es la primera vez que vengo a esta zona. ¿Tú la conoces, o también es nueva para ti?
- Casi todo en el menú lleva aguacate. ¿Qué ingrediente pedirías extra en cualquier plato?
- En el pizarrón de la entrada hay una frase del día. ¿Qué te dices tú cuando un día empieza torcido?
Mientras llega la comida y se calman los nervios
Ya pidieron y se llevaron los menús. Aquí dan ganas de sacar los temas grandes. Espera: la comida ya viene. Si todavía no eligieron el lugar, hay una baraja de ideas de adónde ir.
- El mesero se lleva los menús. ¿Qué plato casi pediste en lugar de ese?
- Llega un platito de maní de cortesía. ¿Qué snack no puede faltar cuando ves una película en tu casa?
- En los parlantes suena un reguetón de hace diez años y medio restaurante lo canta bajito. ¿Qué canción te lleva de golpe al colegio?
- El salero de la mesa tiene granos de arroz adentro. ¿Qué truco de casa aprendiste de alguien mayor y todavía usas?
- Junto a la caja hay una copa con cajitas de fósforos del local. ¿Guardas recuerdos de los lugares: fósforos, tarjetas, entradas?
- La cafetera de la barra es enorme y brillante. ¿Cómo tomas el café, y desde cuándo lo tomas así?
- Te llega un mensaje que dice solo “¿y?”. ¿Quién sabe que estás aquí hoy, y qué te dijo antes de salir?
- En la pared hay un mapa del país con alfileres de colores. ¿Qué ciudad de tu país conoces mejor después de la tuya?
- Alguien grabó unas iniciales en la madera de la mesa. ¿Alguna vez dejaste tu nombre escrito en algún lado?
- La comida se demora y a alguien le suena el estómago. ¿Qué te pone de malas cuando tienes hambre?
Sam: Pregunté “¿y a qué te dedicas?” justo cuando la licuadora de la barra arrancó. Anna tuvo que gritar “¡CONTADORA!” y medio café giró a mirarnos. Nos reímos tanto que la siguiente pregunta fue sobre la licuadora, y funcionó mejor.
Con la comida en la mesa, cuando la pregunta sale sola
El truco es el intercambio: respondes tú, preguntas, y después sigues el hilo de lo que la otra persona acaba de contar. No hace falta una pregunta nueva cada tres minutos; las últimas de esta lista empiezan con algo que ya te dijeron.
- Llegan las papas fritas hirviendo. ¿Esperas a que se enfríen o te quemas igual cada vez?
- Pidieron patacones para compartir. En tu casa, ¿cómo se les dice: patacones, tostones o de otra forma?
- Uno de los dos le exprime limón a todo lo que llega. ¿A qué le echas limón que a otros les parece raro?
- El plato trae una ramita de decoración encima. ¿Te comes la decoración o la dejas al borde?
- Uno come con cubiertos y el otro ya agarró la comida con la mano. ¿Qué plato solo sabe bien si lo comes con la mano?
- Alguien pasa junto a la mesa y dice “buen provecho”. ¿Qué costumbre de mesa de tu casa sigues haciendo sin pensar?
- Cae una gota de salsa justo en la camisa. ¿Cuál es tu accidente más memorable en una cena?
- Te comento que en mi casa se comía rapidísimo. ¿En la tuya se comía con prisa o con calma, y cuál te quedó?
- Me contaste que viviste en otra ciudad. ¿Qué comida de allá extrañas y aquí no encuentras?
- Mencionaste tu trabajo de pasada. ¿Qué parte de lo que haces te gusta contar?
- Dijiste que sales a correr con un grupo los domingos. ¿Cómo fue el primer domingo, y qué tal vas ahora?
- Me dijiste que vives con una amiga. ¿Cómo se reparten la cocina, y a quién le sale mejor?
Anna: Yo dije “patacones” y Sam dijo “tostones”, y ninguno de los dos cedió. Terminamos dibujando en la servilleta un mapa de cómo se les dice en cada país. No necesité otra pregunta en toda la cena.
Cuando llega un silencio y nadie quiere sacar el celular
Un silencio no es un fracaso. Dos personas que se conocieron hace una hora a veces se quedan sin palabras. Usa lo que hay alrededor, o dilo en voz alta.
- Se hace un silencio y los dos se quedan mirando al que atiende la barra. ¿Qué trabajo te gustaría probar solo por una semana?
- En el silencio se oye la licuadora de la barra. ¿Cuál es tu jugo natural, y dónde lo tomas mejor?
- Lo admites: “me quedé en blanco”. ¿En qué estabas pensando hace un segundo?
- Por la ventana pasa una moto de reparto con la caja en la espalda. ¿Qué pides a domicilio más seguido de lo que admites?
- Un perro de la calle se asoma a la puerta del local y mira la mesa. ¿A ti te siguen los perros en la calle?
- La lámpara del techo está hecha con botellas viejas. ¿Qué cosa rescatada o reciclada tienes en tu casa?
- Afuera empieza a lloviznar y nadie trajo paraguas. ¿Eres de cargar uno por si acaso o de correr bajo la lluvia?
- Notas que estás moviendo la pierna debajo de la mesa. ¿Qué te ayuda a soltarte con alguien que acabas de conocer?
En la caminata después, sin una mesa de por medio
Afuera ya no hay mesa ni mirada fija todo el tiempo. Se puede hablar de lado, mirando la calle, y preguntar por lo que aparece.
- Salen del lugar y nadie decide hacia dónde. ¿Qué tiene que tener una calle para que te den ganas de caminarla?
- Pasan por un local de tatuajes con los diseños pegados en la vitrina. ¿Tienes un tatuaje con historia, o cuál de esa vitrina te harías?
- Una casa tiene un letrero de “se vende” en la reja. Si pudieras vivir en cualquier barrio de esta ciudad, ¿cuál sería?
- Pasa una fila de bicicletas de alquiler. ¿Te mueves en bici por la ciudad, o el tráfico te da miedo?
- Pasan frente a una ferretería cerrada con todo colgado en la vitrina. ¿Eres de arreglar las cosas o de llamar a alguien?
- La tienda de la esquina sigue abierta. ¿Qué es lo que más compras en la tienda de tu cuadra?
- Hay una fila larga frente a un carrito de comida. ¿Qué comida callejera de esta ciudad vale la espera?
- Por la vitrina de una lavandería se ve a alguien doblando camisas con precisión de tienda. ¿Qué haces tú con un cuidado que a otros les parece exagerado?
- Un muro está tapizado de afiches de conciertos viejos. ¿A qué artista irías a ver en vivo aunque te tocara ir sin compañía?
- Una florería está bajando la cortina con baldes de flores en la puerta. ¿Alguna vez regalaste flores, y cómo salió?
- En la parada del autobús hay un mapa de rutas. ¿Cuánto tiempo llevas en esta ciudad, y qué te sigue sorprendiendo?
- Un señor toca el acordeón en la esquina, con el estuche abierto a sus pies. ¿Qué instrumento tocaste alguna vez, aunque haya sido la flauta del colegio?
Anna: Frente al señor del acordeón se nos acabó la conversación. Sam confesó que en el colegio tocaba la flauta dulce y que todavía se sabe una canción. Me la tarareó entera, y caminamos diez cuadras más hablando de las presentaciones del colegio.
Cuando va bien y se puede ir un poco más hondo
Si la noche fluye, se puede profundizar un poco. Pregunta de forma que la otra persona elija la profundidad: una respuesta corta sirve, y una larga también.
- Comentas que necesitas un fin de semana tranquilo. ¿Cómo es un día solo para ti?
- Me contaste que aprendiste a nadar el año pasado. ¿Qué aprendiste de adulto que te hubiera gustado aprender antes?
- Hablas de un viaje que hiciste sin compañía. ¿Qué fue lo primero que hiciste por tu cuenta y te dio orgullo?
- Mencionas a tu hermana mayor. ¿Qué aprendiste de tus hermanos, o de no tenerlos?
- Dices que el mes pasado fue pesado. ¿Qué te ayuda a sacar adelante una semana difícil?
- Se te escapa que dibujas en las reuniones del trabajo. ¿Qué te sale bien y casi nadie lo sabe?
- Cuentas que cambiaste de trabajo hace poco. ¿Qué cambio de los últimos años te costó y valió la pena?
- En una vitrina ya cuelgan adornos de fin de año. ¿Qué quieres hacer antes de que se termine este año?
En la despedida: en la esquina, en la parada, en la puerta
La despedida no es el momento de calificar la cita ni de preguntar “¿nos volvemos a ver?”. Algo pequeño, y la noche termina bien.
- El taxi de la app está a cuatro minutos. ¿Qué nos faltó hablar hoy?
- En la esquina donde se separan, nadie se mueve. ¿Qué parte de hoy le vas a contar primero a tus amigos?
- El conductor confirma tu nombre por la ventana. ¿Qué te espera mañana?
- En la entrada del metro, ninguno de los dos baja las escaleras. ¿En qué momento de la noche se te pasaron los nervios?
- Pasa un autobús que no es el tuyo. ¿Qué ruta de esta ciudad te sabes de memoria?
- En la puerta del edificio, el portero los mira de reojo. ¿A qué hora empieza “tarde” para ti un martes?
- Empieza a refrescar y alguien se frota los brazos. ¿Qué mes del año es el tuyo, y qué haces en él?
- Desde la parada se ven las luces de la ciudad en el cerro. ¿Desde dónde se ve mejor esta ciudad de noche?
- Llega tu autobús. ¿Te escribo para saber que llegaste bien, o es demasiado para una primera cita?
- Se despiden en la esquina con un “nos vemos”. ¿Qué planes tienes para este fin de semana?
Sam: En una primera cita hace años pregunté en la puerta “¿entonces nos volvemos a ver?”. Silencio total. Con Anna solo dije “la pasé muy bien”. Ella contestó “yo también, escríbeme mañana”. Con eso bastó.
En la despedida, la pregunta puede ser una frase: “La pasé muy bien.” Es suficiente. Exparejas, dinero, hijos y política pueden esperar a cuando ya se conozcan un poco.
Si la primera cita se vuelve segunda y tercera, las preguntas para conocer a alguien siguen donde termina esta lista. Para una noche más juguetona están las preguntas para novios, y cuando ya sean pareja, las 21 preguntas para parejas. Más listas en artículos.