Te despertaste antes y su alarma todavía no suena
El mensaje de la mañana se lee con una mano, con sueño, de camino a algún lado. Manda algo que pueda esperar al café y dilo en el mismo mensaje. Una respuesta al mediodía también cuenta.
- Sales en el primer autobús de las 5:30 y del otro lado todos duermen. «Cuando despiertes: ¿pan con queso o empanada? Paso por la panadería.»
- Abres la farmacia a las 6 y hay un frasco de vitamina C en el mostrador. «¿Te guardo uno o ya no hace falta? Contesta luego.»
- El pronóstico dice 9 grados y todavía no amanece. «¿Suéter o abrigo hoy? Contesta cuando abras los ojos.»
- El tránsito está parado en la autopista y el GPS marca un número. «Adivina cuántos minutos me faltan para llegar. Solo el número, sin prisa.»
- Vas a casa de tu abuela temprano y ella hace dulce de leche. «¿Le pido un frasco para ti? Sí o no, cuando despiertes.»
- El profe no llegó a la clase de las 7. «¿Qué soñaste? Tres palabras, cuando despiertes.»
- Hiciste jugo de naranja de más y la jarra está en la mesa. «¿Lo guardo en el refrigerador o te lo llevo?»
- Hoy es el primer día en el trabajo nuevo de tu pareja. «¿Me mandas foto de tu escritorio nuevo cuando puedas?»
- Domingo, sales a la montaña con tus primos a las 6. «¿Te anoto para la próxima salida? Sí o no.»
Preguntas de un dedo: un número, una opción o un emoji
A veces la otra persona tiene un dedo libre y cuatro segundos. Haz que la respuesta sea más chica que la pregunta: un número, A o B, un emoji.
- Estás en el súper, en el pasillo de los snacks. «¿Galletas o fruta para la semana? G o F.»
- Tienes la app de comida abierta desde hace cinco minutos. «¿Pizza o sushi? Contesta 🍕 o 🍣.»
- Anoche salió el último capítulo de la serie que ven los dos. «¿Ya lo viste? Sí, no o no me cuentes.»
- Quedaste a deber el Uber de anoche. «Te debo el Uber. ¿Te transfiero o te lo pago en helados?»
- Esperas turno en la peluquería. «¿Corte o solo puntas? Una palabra y decido.»
- Está cayendo un aguacero de tu lado de la ciudad. «¿Allá también llueve? Sí o no.»
- Se acerca el cumpleaños de su mamá. «¿Tres leches o chocolate? 1 o 2.»
- Cargas gasolina antes de pasar por tu pareja. «¿Paso por ti a las 7 o a las 7:30? Solo la hora.»
Cuando la respuesta tarda horas: preguntas que esperan
Hay días en que la respuesta llega cuatro horas después, o en la noche. Pregunta cosas que aguanten la espera. Si el chat se quedó callado, vuelve a algo que tu pareja ya dijo en lugar de abrir un tema nuevo.
- Hay reuniones hasta las 6. «En la noche me cuentas en una frase: ¿qué dijo tu hermana de la mudanza?»
- La semana pasada hablaron de la clase de natación. «¿Fuiste a la clase de natación o la dejaste para la otra semana?»
- El domingo iban a la mitad de la serie de abogados. «¿En qué capítulo vas? Solo el número.»
- Se puede preguntar en dos tiempos. «Ahora elige un color. En la noche te digo para qué era.»
- Te dejó en visto a las 9 y contestó a las 7 de la noche. Sin reclamos. «Ja, valió la espera. Otra sin prisa: ¿diciembre en la playa o con tus papás?»
- Hace dos semanas cancelaron su vuelo. «¿Al final te devolvieron el dinero? Sí, no o en eso estamos.»
- Su abuela lleva un mes aprendiendo a usar WhatsApp. «¿Tu abuela ya manda stickers? Sí o todavía no.»
- Fin de semana en el campo, sin señal. «Cuando tengas señal: ¿llegaron a la cascada? Con un sí basta.»
Anna: A las 9 le pregunté a Sam si al fin le habían devuelto el dinero del vuelo. Me dejó en visto todo el día. A las 8 de la noche llegó: “Sí. Y alcanza para la cena”. No necesitaba más.
Cuando por fin estén frente a frente, las ideas de de qué hablar con mi novia siguen donde se quedó el chat.
Noche por separado: alguien de fiesta o de turno, alguien en casa
Una parte de la pareja está en unos quince años, una boda o un turno de noche; la otra, en el sillón. Una línea que la saque un minuto del ruido es suficiente.
- Fiesta de quince años de una sobrina, salón lleno. «¿Ya bailaron el vals? Sí o todavía no.»
- Baby shower de una amiga, con juegos y globos. «¿Cuál fue el juego más raro? Una palabra.»
- Boda de un compañero de la universidad. «¿Ya lanzaron el ramo? Sí o no.»
- Concierto al aire libre al otro lado de la ciudad. «¿Estás en general o en zona preferente?»
- Turno de noche en el call center. «¿Cuántas llamadas van? Solo el número.»
- Cena de fin de año de la empresa. «¿Ya hicieron la rifa? Dime en una palabra qué te ganaste.»
- La comida familiar del domingo se alargó hasta la noche. «¿Ya sacaron el álbum de fotos de cuando eras bebé? Sí o no.»
- Noche de trivia con amigos en un bar. «¿En qué lugar va tu equipo? Solo el número.»
A distancia: otra ciudad, otro huso horario
Cuando para uno es de mañana y para el otro de madrugada, el chat se vuelve un relevo: uno pregunta, el otro duerme, la respuesta llega con el café. Pregunta lo que mejora con la espera.
- Tu pareja vive en otro país y el español de allá suena distinto. «Cuando despiertes: ¿cómo le dicen allá al popote? Una palabra.»
- Escala de cuatro horas en Panamá. «¿Qué comiste en el aeropuerto? Solo el nombre.»
- Quieren algo que hacer juntos aunque sea en dos ciudades. «Cada viernes vemos el mismo capítulo, cada quien en su casa. ¿A qué hora te queda?»
- La videollamada del domingo ya está agendada. «¿Las 8 de aquí te siguen funcionando o la pasamos a las 9?»
- Falta poco para el aterrizaje. «Lo primero que hacemos cuando llegues: ¿comer o dormir?»
- Tu pareja se mudó a Bogotá por trabajo. «¿Ya te acostumbraste a la altura? Sí o todavía te falta el aire.»
- Vas a mandar una caja con cosas de casa. «¿Qué va en la próxima caja: café de aquí o dulces?»
- La ciudad nueva todavía no tiene su lugar favorito. «¿Ya encontraste un café que valga la pena allá? Sí o no.»
Sam: Anna pasó tres meses trabajando en Buenos Aires, tres horas adelante. Yo le dejaba la pregunta antes de dormir y despertaba con su respuesta. Dejamos de intentar chatear en vivo; el relevo nos gustaba más.
Un mal día y tú lejos: basta con una letra
En un mal día no hay energía para explicar. Manda algo que se conteste con una letra o un sí, y deja claro que no contestar también vale.
- Fiebre y cortinas cerradas desde la mañana. «Te dejo galletas y suero en la puerta. ¿Toco el timbre o solo aviso? T o A.»
- Examen de admisión a las 10. «¿Me mandas solo 👍 o 👎 cuando salgas? Nada más.»
- Un trámite en una oficina de gobierno que lleva toda la mañana. «¿Ya te atendieron? Sí o sigues en la fila.»
- Hubo regaño del jefe frente a todos y el mensaje fue solo “qué día”. «¿Te mando videos de perritos hasta la salida? Con un sí basta.»
- Una llanta se reventó en la autopista. «¿Te mando el número de la grúa o voy yo? G o Y.»
- Se fue la luz en todo el barrio y la batería se acaba. «¿Llevo velas y pizza? Sí o no.»
- El último autobús de la noche se fue sin tu pareja. «¿Te pido un taxi y lo pago yo? Sí o no.»
- Una noche entera sin dormir por el vecino de la fiesta. «¿Hoy saco yo a pasear al perro? Sí o no.»
Anna: El día que me rechazaron la beca, Sam escribió: “No expliques nada. ¿Pizza o empanadas? Una letra”. Mandé “P”. Llegó con la pizza y de la beca no hablamos esa noche. Era justo lo que necesitaba.
Coqueteo a media tarde, sin doble sentido
El coqueteo por mensaje de día funciona cuando es concreto y un poco tonto. Algo que se pueda leer en una reunión sin sonrojarse. Si la primera cita todavía no pasa, guarda las preguntas para primera cita para la mesa.
- Estás en la misma mesa del café donde se conocieron. «¿Adivinas qué estoy pidiendo? Tres intentos.»
- En una vitrina hay una chaqueta que es su estilo exacto. «Esta chaqueta eres tú. ¿Te la aparto?»
- Tu abuela no deja de preguntar por tu pareja. «Mi abuela quiere saber cuándo vuelves. ¿Le digo que el domingo?»
- Su foto en el estado de hoy te arregló la tarde. «¿Quién te tomó la foto del estado? Merece un premio.»
- La cumbia de la boda del sábado sigue en tu cabeza. «Todavía pienso en cómo bailaste la cumbia. ¿Repetimos el sábado?»
- Una compañera te pregunta quién te tiene tan sonriente hoy. «Me preguntaron quién me tiene así de sonriente. ¿Digo tu nombre o te dejo en misterio?»
- Faltan tres horas para verse. «¿Abrazo en la puerta o primero cenamos?»
- Un señor en el metro tenía exactamente su risa. «¿Tienes un gemelo perdido que viaja en la línea 2?»
Juegos por mensaje que caben en un solo chat
Un buen juego por WhatsApp tiene regla de una línea y no tiene final. Se juega entre pendientes toda la semana, y nadie pierde si se salta un día. ¿Dale?
- Palabras encadenadas, una por mensaje. «Yo empiezo: “camisa”. Tú sigues con una palabra que empiece con “sa”.»
- Ahorcado por mensaje. «_ _ _ _ _ _ _ _, tema comida. Una letra por mensaje: ¿cuál dices?»
- Veo veo con foto de cerca. «Veo veo algo verde en mi escritorio. Mando la foto con zoom: ¿qué es?»
- Adivina el precio. «¿Cuánto pagué por estos lentes de sol? El que se acerque más elige la película.»
- Película en emojis. «🧓🎈🏠: ¿qué película es? Un intento por hora.»
- Completa la canción, una por día. «La de hoy: “De la Sierra Morena, cielito lindo, vienen bajando…”. ¿Cómo sigue? Sin buscar.»
- Dos verdades y una mentira del día. «Paloma en el autobús, jefe en pantuflas, postre gratis. ¿Cuál es mentira?»
- Concurso de letreros raros hasta el domingo. «El de hoy: “Hay hielo, recargas y clases de inglés”. ¿Cuál es el tuyo?»
- Un verso al día. «El mío: “El lunes el gato se fue a pasear”. ¿Me mandas el verso que sigue, con rima?»
Sam: El lunes empecé un ahorcado: ocho rayitas, tema comida. Anna decía una letra al día, siempre después de comer. El viernes adivinó “EMPANADA” y pidió una de premio. Se la llevé.
Si prefieres que las preguntas lleguen solas, un juego de 25 cartas para dos se juega bien por mensaje. Para jugar frente a frente están las preguntas para novios.
Preguntas que terminan en plan: nota de voz, llamada o cita
El mensaje sirve para lo pequeño. Cuando el tema pide voz o mesa, llévalo ahí con una pregunta de dos opciones fáciles.
- Tres notas de voz seguidas sobre el departamento nuevo. «Esto merece llamada. ¿Te llamo a las 9 o después de tu serie?»
- Se acerca un fin de semana largo. «¿Playa o montaña? Una palabra y busco hospedaje.»
- Anunciaron el concierto de marzo. «¿Compro dos entradas? Sí, no o tal vez.»
- Hace un mes que hablan del restaurante peruano. «¿Jueves o sábado?»
- La película que esperan se estrena el jueves. «¿Función de las 7 o de las 9?»
- Su primo invitó a una parrillada el domingo. «¿Vamos juntos? Sí o no.»
- Llevan una semana solo por WhatsApp. «¿Qué día tienes libre para vernos?»
- Abrieron una clase de salsa para parejas. «Clase de prueba: ¿este sábado o el otro?»
Si apenas empiezan, las preguntas para conocer a alguien van mejor en esa etapa. Y cuando estén en el mismo sillón, Twosies pone la siguiente pregunta en un solo celular. Más listas en nuestros artículos.